El mundo de las partículas de polvo

Las partículas de polvo son componentes de las partículas en suspensión y no se ven a simple vista, sino que son partículas microscópicas con un diámetro inferior a 10μm (micras, PM10) que, debido a su reducido tamaño, no son retenidas en las mucosas nasales y de la garganta. De este modo pueden penetrar hasta los pulmones y extenderse por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo.

La contaminación por partículas de polvo varía según las estaciones y las condiciones meteorológicas. Sin embargo, los límites establecidos se sobrepasan con regularidad provocando una mayor contaminación atmosférica en las grandes ciudades y en los valles. Es por esto que los clubes automovilísticos y las organizaciones de la salud exigen regularmente medidas adicionales en cuanto al tráfico, como mejorar el transporte público o imponer un filtro de partículas en los viejos camiones.

Las causas principales de la acumulación masiva de partículas de polvo son: el tráfico, la industria y los combustibles de uso doméstico (para la calefacción). Las partículas se desprenden de las emisiones de diésel, del desgaste de neumáticos o de los escapes de gas de las industrias, centrales eléctricas o de los sistemas de calefacción. En cuanto al tráfico, la contaminación del aire la producen sobre todo los vehículos diésel sin filtro de partículas, pro también los coches de gasolina de inyección directa.

El 90% de la población urbana se ve afectada

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha medido la cantidad de partículas de polvo para su informe sobre la calidad del aire en Europa. Los resultados han sido dramáticos: el 90% de la población de las zonas urbanas está expuesto a una alta contaminación del aire. Según los valores límites de la Organización Mundial de la Salud, OMS (que no son vinculantes), hasta un 88% de los habitantes de zonas urbanas viven en lugares donde la contaminación de partículas PM10 es demasiado alta y hasta un 96% vive en zonas con contaminadas con partículas PM2,5.